¡POR LA FE RAHAB…! (Serie: La Fe).
- 15 mar
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«Por la fe Rahab la ramera no pereció juntamente con los desobedientes, habiendo recibido a los espías en paz» (Hebreos 11:31).
Vemos el ejemplo de fe de Rahab, la ramera. Su vida y preservación, de parte de Israel, nos muestran que Dios no hace acepción de personas. Su salvación y la de su familia, es emblema de la salvación en Cristo por su sangre (cordón rojo). Esta historia está en Josué 2 y Josué 6:22-25.
Afirmamos como dice la mayoría de comentaristas, que Rahab era una ramera al momento de recibir a los espías, pues no se menciona a su esposo; entonces allí se convierte, organiza su vida, y se casa después con Salmón, un israelita. Otros dicen que su oficio de ramera fue parte de su vida pasada, que se prostituyó durante los 40 años en el desierto, pero ahora estaba casada, pues sería extraño que unos israelitas fueran a su casa si fuera ramera. Y otros incluso, dicen que era solo una vendedora de víveres o alimentos, y que en ese momento era casada.
1. RAHAB, LA RAMERA.
RAHAB, LA RAMERA.
El uso constante de la palabra “ramera”, el testimonio de 2 apóstoles (St 2:25; He 11:31), y el no mencionarse a su esposo e hijos cuando recibió a los espías, confirman la creencia general que era una ramera. Era cananea, pagana, extranjera, mujer, prostituta, vivía en pecado, al parecer dueña de una taberna.
Está en la genealogía de Jesús; fue madre de Booz, suegra de Rut, tatarabuela de David, antepasada de Salomón (Mt 1:5-6). En Rut se muestra la genealogía de su esposo Salmón, hijo de Naasón (Rut 4:20-21). Salmón, su esposo, era israelita, de la tribu de Judá, hijo del príncipe Naasón. De su matrimonio, nació Booz, antepasado de David y Salomón, por tanto, Rahab es antepasado de Cristo. En el Salmos 87:4, dice que Dios se acordará de Rahab, una gentil cananea, y otras naciones, haciendo alusión a los gentiles. Se menciona su nombre en algunos salmos, pero simbolizando a Egipto, azotados por las plagas (Sal 89:10; 51:9).
LAS RAMERAS EN LA BIBLIA.
La Biblia condena la prostitución como parte de los pecados de inmoralidad sexual (es fornicación, promueve adulterio). En el Antiguo Testamento, es prohibida, especialmente entre el pueblo de Israel. Dentro de las leyes de santidad y justicia, se advertía a no contaminar la tierra de Israel con hijas rameras (Lv 19:29). Las hijas rameras de los sacerdotes, debían ser quemadas (Lv 21:19). Israel no debía ser refugio para los inmorales; ni rameras ni sodomitas debían ser tolerados entre ellos; tampoco los que se lucraban de ello, como los proxenetas (Dt 23:17-18). Por las rameras, el hombre es reducido a un bocado de pan (Pr 6:27). El que frecuenta las rameras, disipa sus bienes (Pr 29:3). Las rameras asechan con astucia a los faltos de entendimiento (Pr 7:10-12). En el Nuevo Testamento, advierte al creyente a unirse a una ramera (1 Co 6:15-16). Sus caminos conducen a la muerte, apartémonos (Pr 7:26-27). Abismo profundo y pozo extraño es la ramera (Pr 23:27-28).
Dios compara a Jerusalén convertida en ramera (Is 1:21-23). Incluso pagó a sus amantes (Ez 16:30-33). Apocalipsis menciona a la Gran Ramera, que fornica con los reyes de la tierra, y ha embriagado al mundo con su fornicación; la cual tiene una sentencia de parte de Dios (Ap 17:1b-2). La describe como la madre de todas las rameras e idolatrías de la tierra (Ap 17:4-7). Dice que será traicionada por el poder político (Ap 17:16-17), lo cual empezó a cumplirse en la Reforma Protestante, y mas adelante con el Humanismo, donde los reinos católicos se empezaron a rebelar al poder papal, y empieza a surgir el Estado laico, las democracias liberales, y repúblicas modernas. Habrá alabanzas en el cielo con su caída, pues corrompía todo (Ap 19:1b-2).
Para Rahab la ramera hubo salvación. Para las prostitutas como recaudadores de impuestos, hay esperanza de perdón. Para Israel prostituida hubo juicios, y también promesas de restauración (Cristo, final-días). Pero para la ramera de Babilonia, no hay esperanza, Roma papal es irreformable, la gente debe salir de allí.
2. RAHAB RECIBIÓ A LOS ESPÍAS.
“Por fe recibió a los hombres que Josué había enviado a reconocer Jericó. No solo los recibió, sino que los ocultó de sus enemigos que buscaban destruirlos, e hizo una noble confesión de fe. Los comprometió a pactar con ella que le mostrarían favor a ella y a los suyos cuando Dios les mostrara bondad, y que le darían una señal: un cordón escarlata que debía colgar por la ventana; los despidió con consejos prudentes y amistosos” (Matthew Henry).
RAHAB AYUDA A LOS ESPÍAS.
Josué envía a los espías a Jericó, y ellos posan en casa de Rahab (Jos 2:1). El rey de Jericó manda a decir a Rahab que saque a los espías, pero, ella los esconde (Jos 2:2-7). Rahab hace una gran declaración de fe del Dios de Israel, al cual ellos están sirviendo (Jos 2:8-11). Rahab les hace jurar por Dios, que le guarden la vida ella y su familia, después que hayan tomado Jericó (Jos 2:12-14). Los espías escapan con la ayuda de Rahab (Jos 2:15-16). Los espías le aclaran a Rahab en qué casos quedarían libres del juramento hecho (Jos 2:17-21). El hilo escarlata fue la señal para salvar a Rahab y su familia del juicio sobre Jericó. Es un símbolo de redención y salvación. El color escarlata, es asociado con la sangre. Como la sangre del cordero en la Pascua (Éx 12), que protegió a los israelitas, y como la sangre de Jesucristo, que salva del juicio. Los espías finalmente escapan (Jos 2:21-24).
DEBEMOS AYUDAR AL PUEBLO DE DIOS.
La verdadera fe se manifiesta en buenas obras, especialmente hacia el pueblo de Dios. La fe se arriesga por la causa de Dios y su pueblo, antepone los intereses del pueblo de Dios. Un creyente genuino desea estar en paz (pacto) con Dios, y en comunión con su pueblo, correr su misma suerte. Las parteras arriesgaron sus vidas por preservar la vida de los niños hebreos, y desobedecieron la orden del rey de Egipto (Éx 1:17). Hagamos bien a todos, especialmente al pueblo de Dios (Gál 6:9-10). El Señor en el juicio de las naciones recompensará a los que se apiadaron de su pueblo (Mt 25:34-36). Los que nos reciben como pueblo de Dios, recibirán paz (Mt 10:11-13; Lc 10:5-6). Si no nos reciben, sacudámonos el polvo, padecerán el juicio (Mt 10:14-15; Lc 10:10-12).
3. RAHAB NO PERECIÓ
“Los habitantes de Jericó, incrédulos y desobedientes, todos perecieron por la espada; pero Rahab no pereció, ni temporal ni eternamente. Su salvación temporal fue emblema de su salvación espiritual; su recepción de los espías fue emblema del alma que recibe el Evangelio y a sus ministros; el hilo escarlata, colgado, fue emblema de la sangre de Cristo, por la cual los pecados, aunque sean como la escarlata, se vuelven blancos como la lana. Y la salvación de toda su familia es emblema de la salvación de todos los elegidos, por Cristo” (John Gill).
RAHAB, SALVADA POR LA FE (Jos 6:22-25).
Su fe triunfó. Sus conciudadanos fueron destruidos, pero ella y su familia sobrevivieron por su fe en el Dios de Israel. Josué perdonó su vida y la de su familia, y la puso “fuera del campamento de Israel” (v23); sin embargo, por su fe, fue recibida por los israelitas, se casó con Salmón y llegó a ser madre de Booz, bisabuelo de David y antepasado de Cristo. Las obras de Rahab mostraron su fe, por la cual fue justificada (St 2:25-26).
DIOS SALVA A LOS MAYORES PECADORES.
Los publicanos y rameras iban delante de los fariseos al reino de Dios (Mt 21:28-32). Al que mucho se le perdona, mucho ama, como la mujer inmoral a los pies de Cristo (Lc 7:44-48). Donde sobreabundó el pecado, sobreabundó la gracia (Ro 5:20-21). Pablo se consideraba el peor de los pecadores, pero recibió misericordia (1 Ti 1:15-16). Se consideraba indigno, había perseguido a la iglesia; pero Dios le concedió gracia (1 Co 15:9-10). Se consideraba el menor de todos los santos, pero fue llamado a anunciar el evangelio (Ef 3:8). Dios vino por los mayores pecadores (Lc 5:30-32). Cristo murió por pecadores (Ro 5:8).
LOS DESOBEDIENTES.
Al usar la palabra desobedientes, pone a la gente de Jericó al mismo nivel que los israelitas rebeldes que perecieron en el desierto (He 3:18-19). Los judíos tropezaron y fueron desobedientes a la Palabra (1 P 2:7b-8). En el diluvio, la gran mayoría desobedeció la voz de Cristo por medio de Noé (1 P 3:19-20). El Señor juzgará eternamente a los que persiguieron y no se apiadaron de su pueblo (Mt 25:41-43).
La vida de Rahab nos muestra que Cristo vino a salvar a los peores pecadores, pues “lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia” (1 Co 1:27-29).
El Señor nos dé un corazón como el de aquella Ramera, que escuchó de Aquel que hizo secar las aguas del Mar Rojo, que destruyó a Sehón y a Og, y que como Rahab, tiemble nuestro corazón delante del Señor. Que como esta mujer, podamos creer y confesar con fe, que “Jehová nuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra”, e imploremos misericordia para nuestras almas y las de nuestras familias.
Thomas Brooks dijo: “Donde el cordón rojo era visto, el destructor debía pasar de largo; así también donde la sangre de Cristo es hallada por la fe, el juicio no puede entrar”. Pongamos nuestra esperanza en la sangre del redentor, aseguremos nuestra confianza en Aquel que derramó su sangre para perdonar nuestra maldad, solo su sangre puede librarnos de la ira venidera, solo en Cristo podemos hallar perdón, salvación y gracia para el oportuno socorro. Oh pecador, así como Rahab, también puede haber perdón para usted. No hay pecado que él no pueda perdonar, no hay pecado que su sangre no pueda limpiar. Si usted en realidad ve su maldad, indignidad, estado de condenación, corra a Cristo, arrepiéntase de sus pecados y mire a la cruz, el Señor es poderoso para salvar, el no desprecia un corazón contrito y humillado.
Rahab, una vil pecadora, confió en el Señor, recibió la recompensa eterna, y hoy su nombre yace entre los héroes de la fe, para que el pecador más indigno no pierda la esperanza. Thomas Watson dijo: "La fe puso a Rahab en la misma lista donde están los patriarcas; así Dios muestra que la gracia puede levantar al pecador más bajo hasta la compañía de los santos”.
Porque «Por la fe Rahab la ramera no pereció juntamente con los desobedientes, habiendo recibido a los espías en paz»
X SU GRACIA: Comunidad Cristiana.
Escucha el sermón del domingo 15 de Marzo de 2026: ¡POR LA FE RAHAB...!





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