POR LA FE GEDEÓN, BARAC, SANSÓN, JEFTÉ…! (Serie: La Fe).
- 22 mar
- 10 Min. de lectura

«¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas» (Hebreos 11:32).
Vemos acá ejemplos de hombres del periodo de los Jueces: Gedeón, Barac, Sansón y Jefté. Después menciona del periodo de los reyes a David y Samuel, y por último alude a los profetas en general. Antes había nombrado hombres y mujeres, describiendo sus actos particulares de fe. Ahora, solo da nombres, sin describir sus hechos de fe, dejando a la interpretación personal, recordar sus historias, y hazañas por la fe. No los menciona en orden cronológico. No sabemos por qué. El orden sería: Barac (Jue 4-5), Gedeón (Jue 6-8), Jefté (Jue 11-12), Sansón (Jue 13-16), Samuel (1 S 1-16), David (1 S 16-31; 2 S; 1 R 1-2:12).
Arranca con esta expresión hiperbárica: “¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría”. Había hablado bastante de ejemplos de fe del Antiguo Testamento, y tenía tanto que decir, que era imposible decir y enumerar todo en una Epístola. Es similar a lo que dice Juan de las obras de Jesús (Jn 21:25). Solo puede mencionar algunos ejemplos de héroes de la fe, y de manera general. Muchos fieles no se indican.
1. LOS JUECES.
LOS JUECES.
Eran líderes espirituales, militares y judiciales, que Dios levantaba para liberar a Israel de sus opresores, y restaurar la justicia y obediencia a Dios en el pueblo. Israel caía repetidamente en idolatría y pecado, y Dios los entregaba en mano de sus enemigos como castigo. Entonces, levantaba jueces para liberarlos, y guiarlos, mientras permanecían fieles a Él. Esto lo vemos en el periodo de los Jueces (Libro de Jueces). Los jueces de Israel juzgaban al pueblo según la Ley de Dios, aplicando justicia, resolviendo disputas, y guiando al pueblo, a obedecer los mandatos de Dios. Sin embargo, la primera vez que se establecen Jueces, fue antes del periodo de los Jueces, cuando Jetro le dice a Moisés que él no podrá solo con todo el trabajo de juzgar al pueblo, mañana y tarde (Éx 18:17-24). Dios, a través de Moisés, da la instrucción a Israel de nombrar jueces, cuando entraran y conquistaran la tierra prometida (Dt 16:18-20).
EL PERIODO DE LOS JUECES.
12 jueces se mencionan en el Libro de los Jueces (Otoniel, Aod, Débora y Barac, Gedeón, Jefté, Sansón, Samgar, Tola, Jair, Ibzán, Elón, Abdón). 3 jueces más, fuera del libro de los Jueces: Abimelec (Después de Gedeón. No considerado por muchos como juez legítimo, porque tomó el poder violentamente). Elí (Sacerdote, que también juzgó a Israel 40 años. 1 S 4:18). Y Samuel (También profeta. Considerado el último juez antes de la monarquía, cuando Israel pide rey. 1 S 8). Estos jueces no juzgaban solos, eran la máxima autoridad judicial, pero había en cada ciudad autoridades locales, o ancianos (Éx 18:17-24).
Después de la muerte de Josué, Israel se desvió a adorar a otros dioses (Baal, Astarot). Provocaron la ira de Dios, que los entregó en mano de sus enemigos; sin embargo, Dios levantaba jueces para librarlos, pero tampoco los oían (Jue 2:16-19). El primer Juez mencionado y levantado por Dios, fue Otoniel, cuando Israel clamó a Jehová, al estar sometidos al rey de Mesopotamia; habían encendido la ira de Dios sirviendo a los Baales y Aserá (Jue 3:9-11). El último juez fue Samuel, hasta que pidieron rey (1 S 7:15-17). Dios ha dado a su iglesia la responsabilidad de discernir y juzgar asuntos conforme a su justicia; no solo en lo espiritual dentro de la iglesia, sino también afuera, las cosas de esta vida. De igual forma, también nos dio potestad de juzgar al mundo y a los ángeles en el día del juicio (1 Co 6:1-6). Debemos juzgar con justo juicio (Mt 7:23-24).
Dios es nuestro gran Juez (Dt 33:22). Dios le dio autoridad a su Hijo para juzgar todo (Jn 5:22). El Señor Jesucristo, juzgarán a los vivos y los muertos (2 Ti 4:1; 1 P 4:5). Cristo, el gran Juez, se sentará en su trono, y dará su Reino y dominio a su pueblo (Dn 7:26-27). Por Cristo será juzgado el mundo con justicia (Hc 17:30-31).
2. GEDEÓN, BARAC, SANSÓN, JEFTÉ.
GEDEÓN.
Su historia está en Jueces 6 al 8. De la tribu de Manasés (Ofra). Hijo de Joás. De origen humilde, trabajaba trillando trigo. Juez levantado por Dios para liberar a Israel de Madián con solo 300 hombres. El ángel de Jehová lo llama “varón esforzado y valiente” (Jue 6:12).
JUECES 6. LLAMAMIENTO DE GEDEÓN. Israel estaba en idolatría y Dios los entrega a Madián (devastaba cosechas). Dios se aparece a Gedeón y lo llama para liberar a Israel. Gedeón edifica un primer altar a Dios, que el Ángel de Jehová confirma con fuego de la peña. Luego, Dios le ordena derribar el altar de Baal de su padre, y edificar un altar a Jehová en su lugar, lo cual hace, aunque con temor (de noche). Después pide la señal del vellón (húmedo, seco) para saber si Dios salvaría a Israel de su mano, y Dios la cumple. Su fe comienza débil, pero crece en obediencia.
JUECES 7. GEDEÓN DERROTA A LOS MADIANITAS. Dios actúa para mostrar su poder. Dios reduce el ejército de 32.000 hombres a solo 300, para que la victoria fuera de Dios. Gedeón llega al campamento madianita de noche, y escucha el sueño de un hombre sobre su victoria, y actúa con fe, derrota a los madianitas con una estrategia inusual (3 escuadrones, tocaron trompetas, quebraron cántaros, teas ardiendo). Los madianitas asustados huyen. La fe de Gedeón se fortalece al confiar plenamente en Dios.
JUECES 8. GEDEÓN DERROTA A LOS REYES DE MADIÁN. Persigue a Zeba y Zalmuna, los captura, ejecuta, completando así la liberación. Cuando los israelitas le piden que reine sobre ellos, él responde que no, que solo Jehová lo hará. Sin embargo, pide oro del botín y hace un efod (posiblemente como memorial), pero el pueblo lo usa indebidamente y se prostituye tras él, cayendo en idolatría. Tras su muerte, Israel vuelve a apartarse y sirve a los baales. Gedeón siguió fiel las instrucciones de Dios, confió en Él; su fe fue real, pero imperfecta en ciertas decisiones.
BARAC.
Su historia está en Jueces 4 y 5. De Cedes en Neftalí. Hijo de Abinoam. Fue juez y líder militar llamado por Dios por medio de Débora, para liberar a Israel del rey de Canaán.
JUECES 4. BARAC ES LLAMADO. Israel estaba en desobediencia e idolatría, por lo que Dios los entrega en manos de Jabín, rey de Canaán. Barac es llamado por Dios por medio de Débora (profetisa) para enfrentar a Sísara, capitán del ejército de Canaan. Barac se negó a enfrentarse en batalla con el ejército de Sísara y Jabín, a menos que Débora fuese con él. Bajo la dirección de Débora, junto a Zabulón y Neftalí, 10.000 hombres, luchó con los cananeos y los derrotó, matándolos a filo de espada. Dios le da la victoria sobre un enemigo superior. Su valentía se evidencia al ir a la batalla, confiando en la Palabra Divina.
JUECES 5. ÉL CÁNTICO DE DÉBORA Y BARAC. Celebra la victoria y liberación de Israel, y exalta a Dios como el verdadero libertador. Se resalta la disposición valiente de Barac, llamado a levantarse y liderar, junto con Débora como profetisa y juez que guía al pueblo. La fe se refleja en reconocer que la victoria vino del Señor. También se honra a quienes actuaron con valor frente al peligro.
SANSÓN.
Su historia está en Jueces 13 al 16. De la tribu de Dan. Hijo de Manoa. Su nacimiento se anuncia milagrosamente, y es consagrado como nazareo desde el vientre. Fue juez sobre Israel, con una fuerza sobrenatural dada por Dios, para enfrentar y derrotar a los filisteos. Su vida fue marcada por su debilidad sexual, junto a su fuerza y valentía.
JUECES 13. NACIMIENTO DE SANSÓN. En medio de la desobediencia de Israel y su opresión por los filisteos, el Ángel de Jehová anuncia su nacimiento a su padre Manoa, y a su mujer (estéril). Les da instrucciones que sería nazareo desde el vientre (no beber vino, no cortarse el cabello, no contaminarse con impurezas). Sus padres creen y obedecen; luego reconocen que han visto a Dios, pero concluyen que no morirán porque Él aceptó su ofrenda. Su vida inicia bajo un llamado especial para liberar a Israel.
JUECES 14. SANSÓN Y LA MUJER FILISTEA. Sansón muestra su fuerza al vencer a un león y enfrentar a los filisteos. Sin embargo, también cede a sus deseos personales, con decisiones impulsivas: 1. Pide a sus padres que le den por mujer a una mujer filistea, contra el consejo de ellos. 2. Propone un enigma a los filisteos (apuestan 30 vestidos de lino). Ellos presionan a su mujer, quien lo persuade hasta revelarle la respuesta. Al ver que es traicionado, reacciona con ira y mata a 30 hombres para pagar la apuesta. Dios aún lo usa para comenzar a liberar a Israel, aunque su fe se mezcla con debilidad moral.
JUECES 15. DERROTAS A LOS FILISTEOS. Su mujer es dada a otro hombre por su suegro, pensando que Sansón la había abandonado. Sansón se venga quemando los campos de los filisteos. Los filisteos responden quemando a su suegro y mujer, y Sansón se desquita hiriendo sus caderas y muslos hasta matarlos. Luego, en Lehi, derrota a muchos filisteos con una quijada de asno. Tras la batalla, agotado, sediento, clama a Dios por agua, y Dios le abre una fuente en una peña. Su fuerza sobrenatural, estaba acompañada de fe y dependencia en Dios.
JUECES 16. SANSÓN Y SU DEBILIDAD SEXUAL. Sansón va a Gaza y se acuesta con una ramera. Luego cae ante Dalila, quien lo engaña repetidamente hasta revelarle el secreto de su fuerza: su cabello. Al cortárselo, es capturado y humillado, y le sacan los ojos. Los filisteos lo exhiben en el templo de Dagón, atribuyendo a su dios la victoria. Sansón clama a Dios con fe, y le concede fuerza una vez más. Sansón muere al derribar el templo sobre los filisteos, y libera a su pueblo entregando su vida.
JEFTÉ.
Su historia está en Jueces 11 y 12. Galaadita, hijo de una ramera, su padre era Galaad. Rechazado en su juventud por sus hermanos, y hecho líder de hombres ociosos. Fue juez y guerrero, levantado por Dios para liberar a Israel de los amonitas.
JUECES 10:6-18. ISRAEL ENTREGADO A ENEMIGOS. Israel vuelve a la idolatría, y Dios lo entrega en mano de los Filisteos y Amón. Israel reconoce su pecado y clama a Dios por liberación. Dios así, estaba preparando el terreno para levantar a Jefté.
JUECES 11. DIOS LEVANTA A JEFTÉ. Huye de su casa al ser rechazado por sus hermanos por ser hijo de una ramera. Se hace líder de hombres ociosos. Luego, los ancianos le piden que sea su caudillo para pelear con los amonitas, y él acepta, si al darle Dios la victoria, queda como caudillo de ellos. Actúa con fe al enfrentar a los amonitas; pero hace un voto imprudente si Dios le da la victoria: promete ofrecer en holocausto a quien primero salga de su casa a recibirlo de la batalla, sería su hija. Dios le concede la victoria, pero con dolorosas consecuencias. Su hija es consagrada a Dios, permanece virgen toda su vida como cumplimiento del voto.
JUECES 12:1-7. TENSIONES CON EFRAÍN. Después de la victoria, surge tensión con los de Efraín, quienes reclaman a Jefté por no llamarlos a la batalla. Jefté responde con firmeza, defiende su liderazgo, reúne a los varones de Galaad, y los derrota. Su liderazgo termina tras estas victorias, mostrando fe firme en Dios, mientras Israel sigue marcado por divisiones internas y continuas pruebas.
3. ¿QUÉ APRENDEMOS DE ELLOS?
En la lista de los héroes de la fe, encontramos todo tipo de vasos frágiles y rústicos, usados por Dios. Gedeón, Barac, Sansón, y Jefté, tuvieron debilidades y pecados. Estas 4 historias, nos lleva a afirmarnos en el poder de Dios, y no en nuestras fuerzas.
APRENDAMOS DE LA FE TEMBLOROSA DE GEDEÓN Y BARAC. Cuando temamos y dudemos, confiemos en el Señor. Supliquemos su gracia en nuestros deberes y pruebas El Señor nos infunde santo valor. Obedezcamos a Dios, aunque el horizonte sea nublado, Cristo prometió estar con nosotros hasta el fin del mundo. APRENDAMOS DE LA FE Y VALENTÍA DE SANSÓN. No dependamos de nuestros dones. Humillado, ciego y atado, pero en medio de su disciplina y miseria por su pecado, se volvió a Dios. Si nos hemos cegado por el pecado, en la humillación y trato de Dios, volvamos con fe y arrepentimiento al Señor. APRENDAMOS DE LA VIDA DE JEFTÉ, que, aunque un indigno hijo de una ramera, fue un hombre valiente que reconoció a Dios en todos sus caminos, incluso al cumplir un voto doloroso con su hija.
Cuando se trata de su causa, Dios con solo con 300, puede destruir a un gran ejército enemigo; con hombres temerosos como Gedeón y Barac, puede someter enemigos; con hombres débiles espiritualmente como Sansón, puede derribar fortalezas; con hombres imprudentes como Jefté, puede liberar de la opresión.
Así Dios también lo hizo con 12 hombres comunes y corrientes, pescadores, iletrados la mayoría, puso al imperio romano de cabeza expandiendo el Evangelio de Cristo por todo el imperio. Así también lo hizo en tiempos de la reforma, con ex-monjes de bajo rango, campesinos, hombres y mujeres, sencillos, y hasta niños, pusieron a Europa de cabeza, dándole una herida mortal al Papado, con la espada de la Palabra de Dios.
Así mismo lo seguirá haciendo con su sencilla, temerosa, y hasta torpe, pero bendita iglesia. Dios no permitirá que las puertas del infierno prevalezcan sobre ella. Con ella, aunque muchas veces dormida y temerosa, seguirá alumbrando este mundo de tinieblas. Con ella, aunque muchas veces hollada por los hombres, seguirá evitando la corrupción y sometiendo las obras de las tinieblas. Con ella seguirá poniendo a sus enemigos bajo sus pies. Aunque débiles, torpes, falibles como lo fue Gedeón, Barac, Sansón y Jefté, juzgaremos al mundo y los ángeles. Aunque débiles, en Cristo tenemos poder, fortaleza y sabiduría (1 Co 1:24-25). Nos basta su gracia (2 Co 12:9-10). Recordemos estas palabras: “Contigo desbarataré ejércitos, Y con mi Dios asaltaré muros” (Sal 18:29).
A los que hoy siguen divagando en 2 caminos o queriendo seguir el rumbo del pecado, la fe implica morir, seguir a Cristo implica dejar de luchar en nuestras fuerzas, y correr en arrepentimiento al único que da la victoria sobre el pecado, el mundo y Satanás. Hay una guerra espiritual, y su alma puede ser cautivada para siempre en la eternidad más oscura y tenebrosa. Vaya a Cristo, pues, así como estos hombres, solo obtuvieron victorias por medio de la Fe, usted solo tendrá la victoria de la salvación por medio de la Fe en Aquel que fue colgado de un madero, solo por medio de la sangre de Cristo puede ser salvo, solo por Fe en Jesucristo vencerá.
«¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas»
X SU GRACIA: Comunidad Cristiana.
Escucha el sermón del domingo 22 de Marzo de 2026: ¡POR LA FE GEDEÓN, BARAC, SANSÓN, JEFTÉ...!





Comentarios