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¡POR FE NO ACEPTARON EL RESCATE…! (Serie: La Fe).

  • hace 7 días
  • 7 min de lectura

«Las mujeres recibieron sus muertos mediante resurrección; mas otros fueron atormentados, no aceptando el rescate, a fin de obtener mejor resurrección» (Hebreos 11:35).

 

Fueron atormentados, torturados, puestos en el potro de tortura, para que renunciaran a su Dios y religión. Soportaron la tortura y no quisieron aceptar la liberación de ello. Lo que los animó a sufrir así fue la esperanza que tenían de obtener una mejor resurrección. Se cree que esto refiere a esa historia memorable de 2 Macabeos 7.

 

1. NO ACEPTARON EL RESCATE.

 

Encontramos estos ejemplos de fe, principalmente en el periodo de los Macabeos; aunque también podemos ver ejemplos de santos del Antiguo Testamento.

 

LOS MACABEOS NO ACEPTARON EL RESCATE.

Los Macabeos eran un familia de sacerdotes judíos, encabezada por Matatías y sus hijos, en especial Judas Macabeo, que lideró una rebelión contra el dominio del Imperio seléucida, con el rey Antíoco IV Epífanes, en el siglo II a. C. Éste había prohibido la religión judía, suspendió los sacrificios y el culto, profanó el templo de Jerusalén, erigió altar a Zeus, ofreció sacrificios de animales inmundos, como cerdos, obligando a los judíos a participar de ello. Por tanto, los macabeos se levantaron en armas para defender la ley de Dios, recuperaron Jerusalén, purificaron el Templo, y lograron un período de independencia judía. Desde allí se celebra la fiesta de la Dedicación, o Janucá. Esta historia era bien conocida por los judíos a los cuales se dirige la carta a los Hebreos.

 

En tiempos antiguos era común el “Potro del tormento (tympanum)”, para la tortura, este era una gran rueda, donde extendían víctimas, y los golpeaban hasta morir. En tiempos de los macabeos, un anciano escriba, de unos 90 años, llamado Eleazar, antes de morir en el potro del tormento, dijo: “El Señor, que posee la ciencia santa, sabe bien que, pudiendo librarme de la muerte, soporto flagelado en mi cuerpo recios dolores, pero en mi alma lo sufro con gusto por temor a él” (2 Mac 6:30). En este mismo período, 7 hermanos y su madre fueron torturados y matados por el rey Antíoco Epífanes. No aceptaron el rescate ofrecido por Antíoco.

 

En esos relatos se muestra que ellos creían en “la renovación eterna de la vida”. Esperaban obtener una mejor resurrección. Sufrieron y murieron por su fe. Esperaban una mejor resurrección, no esperaban volver a esta vida terrenal; todo esto lo vemos en 2 Macabeos 7.

 

SANTOS DEL ANTIGUO TESTAMENTO NO ACEPTARON EL RESCATE.

Aunque la mayoría de los intérpretes asocian esta cita a los mártires Macabeos, vemos ejemplos de creyentes del AT que prefirieron sufrir, incluso morir, antes que negar a Dios, con la esperanza de una mejor resurrección. Perseveraron por fe; el ser fiel a Dios valía más que esta vida, pues esperaban la resurrección eterna prometida.

 

Sadrac, Mesac y Abed-nego no aceptaron el rescate de Nabucodonosor del horno de fuego; rehusaron adorar la estatua levantada por él; prefieren morir antes que desobedecer a Dios (Dn 3:17-18). Daniel no aceptó el rescate del foso de los leones de parte de los sátrapas del reino de Darío; y continuó orando a Dios como solía hacerlo, a pesar del decreto real (Dn 6:10). Jeremías no aceptó el rescate de los azotes y el cepo por mano del sacerdote Pasur; siguió profetizando los juicios que vendrían (Jer 20:3-6). Jeremías no aceptó el rescate de morir en una cisterna, y declaró juicios a Judá (Jer 38:3-6). Los 100 profetas de Jehová en tiempos de Elías no aceptaron el rescate de la muerte decretada por Jezabel, prefirieron el exilio en cuevas (1 R 18:4, 13). Los profetas de Dios en tiempos de Elías no aceptaron el rescate de sus vidas; profetizaron, y por eso fueron muertos a espada por orden de Acab y Jezabel (1 R 19:10, 14). Zacarías, hijo del sacerdote Joiada, no aceptó el rescate de Joás rey de Judá, y fue asesinado apedreado por proclamar juicios de Dios sobre Judá (2 Cr 24:20-22).

 

ESPERABAN UNA MEJOR RESURRECCIÓN.

Los santos del AT tenían una vaga idea de la doctrina de la resurrección. Pero en los siglos anteriores a la venida de Cristo, se fue desarrollando esta doctrina. Cuando Jesús iba a resucitar a Lázaro, Marta expresó esta doctrina: “Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero” (Jn 11:24). Por eso, por la fe y esperanza en el cumplimiento de esta doctrina, los creyentes del Antiguo Testamento soportaron sufrimientos, incluso la muerte. Job esperaba después de morir ser levantado, y ver a su Redentor resucitado (Job 19:25-27). Isaías profetizó que los muertos resucitarían (Is 26:19). Daniel anunció la resurrección de los justos para vida eterna (Dn 12:2-3).

 

2. CRISTO NO ACEPTÓ EL RESCATE.

 

Cristo es el cumplimiento supremo de Heb 11:35. Él rechazó todo rescate o salida que implicara salirse de la voluntad del Padre; no buscó librarse de la cruz. Soportó voluntariamente el sufrimiento y la muerte, y obtuvo la resurrección gloriosa, garantizando la futura resurrección de su pueblo.

 

CRISTO NO ACEPTÓ EL RESCATE.

No aceptó el rescate cuando el Diablo le ofreció los reinos del mundo si se postraba ante él (Mt 4:9-11). No aceptó el rescate de cuando Pedro le dijo que tuviera compasión de sí, y no fuera a padecer en Jerusalén (Mt 16:22-23). No aceptó el rescate cuando Judas lo entrega con un beso, y Pedro intenta defenderlo; pudiendo incluso pedir al Padre más de 12 legiones de ángeles (Mt 26:51-54). Siendo Dios, no aceptó el recate del sufrimiento y humillación en la condición humana, y murió por nosotros (Fil 2:8-9). Aunque era el Hijo de Dios, no aceptó el rescate del padecimiento, para salvar a su pueblo (He 5:8-9). No aceptó el rescate de la copa de la ira de Dios; finalmente sabía que debía tomarla (Mt 26:39). No aceptó el rescate del oprobio del mundo, pues miró la gloria futura (He 12:2).

 

LA MEJOR RESURRECCIÓN.

Jesús entregaría voluntariamente su vida, y la volverla a tomar; así obtendría la mejor resurrección (Jn 10:17-18). Dios lo resucitó venciendo las ataduras de la muerte (Hc 2:24-27). Cristo obtuvo así la mejor resurrección; Él vive para siempre (Ro 6:9-10). Vio el fruto de la aflicción de su alma con la mejor resurrección (Is 53:10-12). Cristo al obtener la mejor resurrección, garantizó la futura y mejor resurrección de todo su pueblo (1 Co 15:20-23).

 

3. NO ACEPTAREMOS EL RESCATE.

 

El Nuevo Testamento muestra también ejemplos de creyentes que sufrieron persecución y estuvieron dispuestos a morir antes que negar a Cristo, pues tenían la esperanza de la resurrección y la vida eterna.

 

NO ACEPTARON EL RESCATE.

Los cristianos en Roma no aceptaron el rescate del Emperador, y confesaron a Cristo como Señor (Ro 10:9-11). Los cristianos de los primeros 4 siglos no aceptaron el rescate esperando una mejor resurrección (Ap 2:10). Esteban no aceptó el rescate, y murió apedreado viendo a Cristo en una mejor resurrección (Hc 7:56-59). Jacobo, hermano de Juan, no aceptó el rescate de la espada de Herodes (Hc 12:1-2). Pablo no aceptó el rescate, al ser apedreado en Listra; y continuó exhortando a los creyentes a soportar tribulaciones antes de entrar a una mejor resurrección (Hc 14:20-22). Pablo no aceptó el rescate de las prisiones y tribulaciones en Jerusalén, y siguió la carrera dando testimonio del evangelio (Hc 20:22-24). Pablo no aceptó ningún rescate fuera de la voluntad de Dios; estuvo dispuesto a vivir para Cristo, y a morir por Cristo (Fil 1:20-21). Los que reinarán con Cristo en una mejor resurrección, no aceptan ningún rescate (Ap 20:4).

 

UNA MEJOR RESURRECCIÓN (1 Co 15:42-44).

Por eso el cristianos genuino prefiere soportar sufrimientos e incluso la muerte, antes que renunciar a su fe; espera una mejor resurrección, la resurrección gloriosa y la vida eterna con Cristo. Es una mejor resurrección, pues seremos como los ángeles, nunca moriremos, viviremos con Dios eterno (Lc 20:35-39). Las riquezas y honores terrenales son basura comparados con esta mejor resurrección (Fil 3:8-10). Pablo describe los sufrimientos del creyente, confiando que tendrán mejor resurrección (2 Co 4:8-12). A Pablo se le juzgó por tener la esperanza de una mejor resurrección (Hc 23:6). Pablo sirvió fiel al Señor con sus ojos en esta esperanza (Hc 24:14-15). Pablo esperaba una mejor resurrección, "la corona de justicia" (2 Ti 4:6-8). Los decapitados por causa de Cristo esperan una mejor resurrección, reinarán con Él como sacerdotes de Dios (Ap 20:6). Las almas de los mártires claman en el cielo esperando una mejor resurrección (Ap 6:9-11). Saldremos a resurrección de vida (Jn 5:29-30). Si Cristo alcanzó la mejor resurrección, también nosotros la alcanzaremos (2 Co 4:14). ¿Creemos esto? (Jn 11:25-26). Es necesaria esta gloriosa y mejor resurrección, para ver que la muerte ha sido vencida para siempre (1 Co 15:53-55). Es necesaria para que Cristo sea glorificado (1 Co 15:56-57).

 

Cuando amamos a Cristo y entendemos que Él es suficiente, y que esperamos una mejor resurrección en la Jerusalén celestial, consideramos basura lo que nos hagan por negar su nombre. Los que esperan la gloriosa resurrección, por la gracia de Dios no temen a los sufrimientos temporales con tal de ganar a Cristo. Necesitamos esa fe que vence al mundo, esa fe que va más allá de la muerte. Muchos de nuestros antecesores mártires de la fe, fueron seducidos a negar su fe con la promesa de recuperar propiedades, familia, títulos u honores. No negaron al Señor, prefiriendo el martirio antes de obtener el rescate. Cristo es más glorioso que todo en la tierra. Vale la pena vivir, sufrir y de ser necesario morir por Él. Él se despojó a sí mismo por amor a estos miserables pecadores.

 

No temamos los padecimientos por Cristo, temamos no estar en Cristo, temamos una vida entregada al pecado, temamos el justo castigo de Dios, temamos una condenación eterna en el fuego eterno, temamos morir sin arrepentimiento, temamos la peor resurrección, la condenación eterna. Cristo ofrece la vida eterna, el perdón de pecados, una mejor resurrección, no lo rechacen más.

 

Meditemos en aquella fe de tantos siervos fieles del Señor, que ésto nos haga pensar en que ganar a Cristo es ganar todo, así perdamos el mundo entero. “más otros fueron atormentados, no aceptando el rescate, a fin de obtener mejor resurrección”.


X SU GRACIA: Comunidad Cristiana.


Escucha el sermón del domingo 26 de Julio de 2026: ¡POR FE NO ACEPTARON EL RESCATE...!



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