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¡POR FE LAS MUJERES RECIBIERON SUS MUERTOS MEDIANTE RESURRECCIÓN…! (Serie: La Fe).

  • 19 jul
  • 6 min de lectura

«Las mujeres recibieron sus muertos mediante resurrección; mas otros fueron atormentados, no aceptando el rescate, a fin de obtener mejor resurrección» (Hebreos 11:35).

 

“Como la viuda de Sarepta y la sunamita. Sus hijos realmente habían muerto, y los recibieron vivos de nuevo, de manos de Elías y Eliseo, mediante resurrección, por su fe; y por la de los profetas” (John Gill).

 

1. RECIBIERON SUS MUERTOS MEDIANTE RESURRECCIÓN.

 

El hijo de la viuda de Sarepta (En Sidón, Fenicia), enfermó gravemente hasta quedar sin aliento, y murió. Ella acudió con fe a Elías, quien tomó al niño, clamó a Dios y se tendió sobre él 3 veces; Dios oyó su oración, devolvió la vida al niño y lo dio a su madre. Así, la viuda de Zarepta recibió a su hijo mediante resurrección (1 R 17:17-23).

 

La sunamita (De Sunem, en territorio de Isacar), junto a su esposo habían hospedado a Eliseo. Su hijo murió tras sufrir un fuerte dolor de cabeza. Ella, con fe, fue a buscar a Eliseo. Él oró al Señor, se tendió sobre el niño y Dios le devolvió la vida. Así, la Sunamita recibió a su hijo mediante resurrección (2 R 4:32-37).

 

La carta a los Hebreos fue escrita alrededor del 64-68 d.C, por lo cual, cuando dice que “Las mujeres recibieron sus muertos mediante resurrección”, es probable que el autor tuviera en mente, no solo los casos del Antiguo Testamento, sino también las resurrecciones durante el ministerio de Cristo y sus apóstoles, sucedidas unas décadas antes.

 

La viuda de Naín, una israelita, cuando llevaba a sepultar a su único hijo, Jesús la vio y se compadeció, tocó el féretro y le mandó levantarse, y vivió. Así, la viuda de Naín recibió a su hijo mediante resurrección (Lc 7:12-15).

 

Lázaro llevaba 4 días en el sepulcro. Sus hermanas, Marta y María, habían ido a Cristo para que no muriera (resucitará muerte física; pensaban: resurrección general). Sin embargo, Cristo clamó a gran voz, y Lázaro salió vivo del sepulcro. Así, sus hermanas recibieron a Lázaro mediante resurrección (Jn 11:39-44).

 

Las viudas de Jope, de mano de Pedro recibieron a Dorcas mediante resurrección (Tabita. Abundaba en buenas obras, limosnas), quien había enfermado y muerto (Hc 9:37-41).

 

2. CRISTO RECIBIDO MEDIANTE RESURRECCIÓN.

 

Aunque los discípulos vieron a Cristo resucitado, “recibido mediante resurrección”; Él no es el referente directo del verso. No obstante, su resurrección constituye el cumplimiento supremo de la esperanza futura de la iglesia con la resurrección de los muertos; y es superior, pues resucitó para no volver a morir jamás. Es única y definitiva.

 

CRISTO RECIBIDO MEDIANTE RESURRECCIÓN EN LA TIERRA.

María Magdalena, después de ver el sepulcro vació y lamentarlo, vió a Cristo resucitado (Jn 20:11-18). María Magdalena, junto a María, yendo hacia donde los discípulos a contarles la noticia se encuentran con Jesús resucitado; lo abrazan y lo adoran (Mt 28:8-10). Ese mismo domingo, Cristo resucitado, habla y come con los discípulos que iban hacia Emaús (Lc 24:30-32). Ese mismo día, Jesús también se apareció a sus discípulos, y les muestra sus manos y costado (Jn 20:19-20). En la concordancia del Evangelio de Lucas, muestra que come con ellos (Lc 24:36-43). En la concordancia del evangelio de Mateo, menciona la gran comisión (Mt 28:17-20). Tomás, 8 días después (no lo vio con los discípulos), ve y toca las heridas de Cristo, y a pesar de su incredulidad, lo reconoce como Señor y Dios (Jn 20:24-29). Jesús se aparece a 7 discípulos junto al mar de Tiberias y come con ellos (Jn 21:5-14).

 

Cristo fue recibido mediante resurrección en la tierra; Pablo resume las múltiples veces que apareció resucitado (1 Co 15:3-8).

 

CRISTO RECIBIDO MEDIANTE RESURRECCIÓN EN EL CIELO.

Cristo no solo fue recibido en la tierra mediante resurrección, también fue recibido en el cielo. Cristo, después de hacer la purificación de nuestros pecados, y resucitado, fue también recibido a la diestra de Dios mediante resurrección (He 1:3). Cristo, después de su sacrificio por los pecados, fue recibido a la diestra de Dios mediante resurrección (He 10:12). Cristo fue recibido en el cielo en Gloria mediante resurrección (1 Ti 3:16). Pongamos nuestros ojos en Aquel que fue recibido en la tierra y en el cielo mediante resurrección (He 12:1-2).

 

Cristo es el Primogénito de los muertos, el que vive, el que estuvo muerto y vive por los siglos de los siglos, el que tiene las llaves de la muerte y el hades (Ap 1:5, 17-18).

 

3. SEREMOS RECIBIDOS MEDIANTE RESURRECCIÓN.

 

Recibir a sus seres queridos mediante resurrección, ocurrió temporalmente con algunas mujeres. Esto, y la resurrección de Cristo, anticipa la esperanza final de la Iglesia en su segunda venida: Que los creyentes seremos resucitados para vida eterna y reunidos con Él; seremos recibidos en el cielo mediante resurrección.

 

Si Cristo fue recibido mediante resurrección, también nosotros seremos recibidos mediante resurrección (2 Co 4:14). Si Cristo fue recibido mediante resurrección en el cielo, también será así con su pueblo; Cristo es las primicias de los que serán recibidos mediante resurrección (1 Co 15:20-23). Los que murieron en Cristo, serán los primeros en ser recibidos mediante resurrección, e inmediatamente después, todos los salvos que estén vivos cuando Él regrese (1 Ts 4:15-17). En Aquel Dia, todos seremos transformados para ser recibidos en el cielo mediante resurrección (1 Co 15:51-53). Cristo transformará nuestros cuerpos para ser recibidos mediante resurrección (Fil 3:20-21).

 

Debemos creer que Cristo resucitó y vive, para ser recibidos mediante resurrección (Jn 11:25-27). El que se entrega en cuerpo y alma a Cristo, será recibido por Él mediante resurrección (Jn 6:54). Si somos como las vírgenes prudentes, seremos recibidos en Aquel día por el Esposo mediante resurrección (Mt 25:10). Si somos siervos buenos y fieles que multiplicaron sus talentos, seremos recibidos en Aquel día por el Señor mediante resurrección (Mt 25:23). Si somos de sus ovejas, seremos recibidos en Aquel día por el Rey mediante resurrección (Mt 25:34). Los testigos fieles de Cristo en la tierra serán recibidos por Él mediante resurrección (Ap 11:11-12). Los que se no se rindan a la Bestia serán recibidos mediante resurrección (Ap 20:4-6).

 

Cristo nos recibirá mediante resurrección en el día postrero (Jn 6:44). Vendrá una hora cuando todos seamos recibidos mediante resurrección (Jn 5:28-29). Será glorioso ese día cuando seamos recibidos mediante resurrección, y Cristo recibirá toda la gloria (1 Co 15:54-57). Es la voluntad del Padre que Cristo salve a su pueblo elegido para ser recibido mediante resurrección en el último día (Jn 6:39-40). Seremos recibidos mediante resurrección para nunca más ver muerte, llanto, ni dolor (Ap 21:3-4).

 

La Escritura nos muestra que por la Fe, el Señor obró muchos milagros asombrosos con estas mujeres, para mostrarnos que Él es un Dios Todopoderoso, para el cual nada es imposible. Cuando Dios resucitó muertos nos dio señal de una resurrección mejor y eterna. Aquellas mujeres recibieron a sus hijos por un tiempo hasta que volvieran a morir, pero nosotros los creyentes esperamos una resurrección eterna, esperamos vivir por siempre en gloria junto a nuestro Dios. Aunque éste cuerpo envejece y muere, un día recibiremos un cuerpo incorruptible y viviremos con Cristo por siempre.

 

Pero también por la fe, como la de éstas mujeres, los padres cristianos pueden orar por una resurrección espiritual de sus hijos incrédulos, muertos en pecados. Dios se puede compadecer como con la viuda de Naím. Que un día ustedes padres, por la fe, puedan exclamar con regocijo: “Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado” (Lc 15:24). Oremos también para que los judíos se conviertan a Cristo, y sea su retorno al pueblo de Dios como “vida de entre los muertos” (Ro 11:15).

 

Y a todos los que no se han convertido a Cristo, que no han pasado de muerte ha vida espiritual; recuerden que si no es así, no serán resucitados para vida eterna, y en Aquel Dia serán resucitados para condenación eterna, serán recibidos mediante resurrección de condenación eterna (Jn 5:28-29). No hay esperanza alguna para aquellos que no quieren arrepentirse de sus pecados ni correr a Jesucristo, el único que puede resucitar y salvar. Solo hay le espera una horrenda expectación de juicio por la eternidad (Ap 20:15).

 

Jóvenes, no desechen a Cristo, tienen padres y madres que oran por ustedes, que ruegan a Dios por sus almas, como aquellas mujeres. Su condenación no sólo será perdición para ustedes, sino tristeza a sus padres. No corran como los que solo tienen esperanza para ésta corta y pasajera vida (1 Co 15:32), pues están grande y gravemente equivocados. Corran por la esperanza eterna. Dejen sus pecados y corran a la Cruz, no busquen más consentir su carne; un día morirán y se pudrirán sus cuerpos; correr por los deleites lleva a perdición. Entréguense a Cristo, el único consuelo de los pecadores, el único refugio seguro de sus almas, el único que puede resucitarlos.

 

Cristo fue recibido mediante resurrección, y con su pueblo fiel también será así; esto es el fundamento de nuestra fe cristiana; si no, vano sería todo, sería lamentable, pero no es así, créalo (1 Co 15:14-19).

 

Hermanos, esperamos con fe esa gloriosa resurrección para habitar por Cristo por la eternidad. Imitemos la fe de estas mujeres “que por fe recibieron sus muertos mediante resurrección”.


X SU GRACIA: Comunidad Cristiana.


Escucha el sermón del domingo 19 de Julio de 2026: ¡POR FE LAS MUJERES RECIBIERON SUS MUERTOS MEDIANTE RESURRECCIÓN...!



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