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¡POR LA FE PASARON EL MAR ROJO! (Serie: La Fe).

  • hace 4 días
  • 6 Min. de lectura

«Por la fe pasaron el Mar Rojo como por tierra seca; e intentando los egipcios hacer lo mismo, fueron ahogados» (Hebreos 11:29).

 

Vemos acá la historia de la fe de los israelitas, al salir de Egipto, y cruzar el mar rojo, bajo la guía de Moisés, relatada en Éxodo 14. Después de esto, expresaron su gozo en el cántico de Moisés y María (Ex 15:1-18). Ellos actuaron por la fe, creyendo que Dios les abriría paso y los libraría de Faraón y su ejército, dándoles la victoria. Los egipcios, al ver a los israelitas avanzar por el mar como si fueran por tierra firme, intentaron hacer lo mismo; pero fueron ahogados, en justa represalia y retribución, por el edicto de echar al rio a los niños israelitas al nacer (Éx 1:22). Dios peleó por ellos, y les dio la victoria (Ex 14:14).

 

1. LOS ISRAELITAS PASARON EL MAR ROJO.

 

“El peligro para Israel era muy grande. Un enemigo enfurecido con carros y jinetes tras ellos; rocas escarpadas y montañas a ambos lados, y el Mar Rojo ante ellos. Su liberación fue gloriosa. Por fe, atravesaron el Mar Rojo como si estuvieran en tierra firme” (Matthew Henry).

 

Moisés, después de huir de Egipto a Madián, y vivir allá 40 años, regresa a Egipto por mandato de Dios, para liberar a Israel de la esclavitud de Faraón. Dios manda las 10 plagas, y es liberado el pueblo con la última plaga, la muerte de los primogénitos. Antes de salir de Egipto, Dios, por medio de Moisés instituye la Pascua, para su celebración. Después de celebrar la Pascua, salen de Egipto rumbo al desierto, cruzando el mar rojo (Éxodo).

 

ISRAEL CRUZA EL MAR ROJO (Éxodo 14:1-22).

Dios manda a Israel salir hacia el Mar Rojo (Éx 14:1-3). Dios les dice que Faraón volvería a endurecerse (Éx 14:4). Los egipcios los persiguen (Éx 14:5-10). Los israelitas temen y dudan (Éx 14:11-12). Moisés los anima (Éx 14:13-14). Dios los manda a marchar (Éx 14:15-18). Dios atrás, protegiéndolos de los egipcios (Éx 14:19-20). Dios, a través de Moisés, abre el mar (Éx 14:21). Esto se confirma en el libro de Hechos (Hc 7:36). Los israelitas cruzan el Mar Rojo (Éx 14:22). En varios Salmos se describe esta obra de fe (Sal 66:5-6; 78:12-13; 106:7-12; 114:1-5; 136:13-15). Rahab recuerda esta historia con los espías en Jericó (Jos 2:10). Esdras, junto a los líderes del pueblo, la recuerdan al confesar los pecados de Israel (Neh 9:9-11).

 

DIOS Y LOS MARES.

Dios los creó (Gn 1:9-10). Le pertenecen (Sal 95:5). Dios les puso límites (Job 38:8-11). Con su voz puede secarlos (Is 50:2). Dios secó el Mar Rojo y abrió camino para que su pueblo pasara (Is 51:10). El Señor agita el mar (Is 51:15). A Cristo también el mar le obedece, por eso calmó la tempestad en el mar (Mt 8:27). Cristo incluso caminó sobre el mar (Mt 14:24-27).

 

2. LOS EGIPCIOS FUERON AHOGADOS.

 

“Al intentar con presunción seguir a Israel a través del Mar Rojo, cegados y endurecidos, fueron ahogados (destruidos). Su temeridad fue grande, y su ruina, dolorosa. Cuando Dios juzgue, vencerá; y es evidente que la destrucción de los pecadores es por ellos mismos” (Matthew Henry).

 

Los egipcios tras los israelitas, entran hasta la mitad del mar (Éx 14:23). Dios trastorna el campamento egipcio (Éx 14:24-25). Dios ahoga a los egipcios, usando a Moisés (Éx 14:26-28). Israel avanza en medio del mar (Éx 14:29). Israel vio este gran hecho (Éx 14:30-31). Las aguas los cubrieron (Sal 106:11-12). Los arrojó al mar (Sal 136:15). Dios se airó con el mar para que fueran destruidos (Hab 3:8). Dios estaba airado con los ríos y contra el mar, pues los hizo ceder y huir ante él cuando cabalgaba sobre sus caballos y carros de salvación, como un general al frente de sus fuerzas, poderoso para salvar.

 

Les pasó como a la generación de Noé con el diluvio (Mt 24:38-39). Les pasó como le pasará a todo aquel que hace tropezar a los pequeños de Cristo (Mt 18:6). Les pasó como le pasará a la Gran Babilonia al final (Ap 18:21). Fueron ahogados, pues su confianza estaba en Egipto, en arena; y grande fue su ruina (Mt 7:27). Lo más grave no es que los egipcios hayan sido arrojados al mar y murieran; lo más terrible es que fueron arrojados por Dios al infierno después de esto (Lc 12:5). En aquel entonces fueron destruidos por el agua, pero en el día del juicio, serán quemados por fuego (2 P 3:7).

 

3. ¿PASAREMOS EL MAR?

 

CÁNTICO DE MOISÉS Y MARÍA. (Éx 15:1-21).

Es un cántico de victoria por la liberación de Dios en el Mar Rojo. Los israelitas alaban y agradecen al Señor, exaltan su poder, santidad y fidelidad, tras cruzar el mar rojo y ver destruido al ejército egipcio. Dios libra a su pueblo y juzga a sus enemigos. Esto prefigura la redención en Cristo, y la respuesta del pueblo redimido, una adoración agradecida y reverente.

 

Cuando pasemos por las aguas, Dios nos librará por ser de los suyos (Is 43:1-2). Cuando vengan las aguas, Cristo, la Roca, nos sostendrá (Mt 7:25). A pesar del pecado y rebeldía, Dios se acuerda del Pacto hecho con su pueblo (Is 63:11-13). En este reinado justo del Mesías, Él seguirá abriendo y secando el mar, para abrir camino al remanente de su pueblo y quitar todo obstáculo para restaurar a su pueblo (Is 11:15-16). Secará el gran río Eufrates, debilitará progresivamente y de manera providencial todos los poderes anticristianos antes de su caída final (Ap 16:12). La Bestia sale del mar (Ap 13:1). La gran ramera se sienta sobre muchas aguas (Ap 17:15). Contra la gran ramera que se sienta sobre muchas aguas, está decretada una sentencia (Ap 17:1-2). Como Faraón y los egipcios, la Gran Babilonia será arrojada al mar (Ap 18:21). Las muchas aguas no podrán ahogarnos (Can 8:7).

 

Tenemos el mismo Dios que abrió el Mar Rojo; y seguirá abriendo paso para que pasen los redimidos con gozo (Is 51:10-11). ¿Quién cómo nuestro Dios? En toda situación el Señor es nuestra fortaleza y nuestro cántico. El Dios que tiene control total y poder sobre toda la creación, que abre los mares y calma las olas impetuosas, es nuestro Señor. Podemos confiar que todo lo que nos pasa es para nuestro bien. Nuestro Dios conduce en su misericordia providencial a su pueblo redimido con la preciosa sangre de Cristo, y lo llevará a su santa morada.

 

¿Por qué hemos de temer al hombre que perece? ¿Por qué hemos de temer a la Bestia que sale del mar, o a las muchas aguas sobre las cuales se sienta la ramera? ¿Por qué debemos vivir en duda y angustia? ¿Si Dios es con nosotros, quién contra nosotros? No quiere decir que no podamos pasar dificultades, pruebas, persecución, dudas, escasez, enfermedad o muerte; pero sí, que, en medio del mar tempestuoso, Él es nuestro ayudador.

 

Así como los israelitas pasaron el mar en seco mirando a la tierra prometida, nosotros pasamos por esta tierra seca mirando a la Jerusalén celestial. Tenemos certeza que el Señor que nos sacó de Egipto, que nos rescató con su obra redentora en la cruz, que nos libertó de la esclavitud del pecado, nos preservará hasta el fin. Cuando nuestra fe tambalee recordemos estas poderosas obras de nuestro Dios y humillémonos delante de Él.

 

Debemos recordar, que, aunque los israelitas fueron bautizados en la nube y en el mar, muchos quedaron postrados en el desierto después (1 Co 10:1-4). Podemos ser bautizados, congregarnos con el pueblo de Dios, estar bajo la protección de Dios (La nube), beber de Cristo (Biblia, sermones), y aun así quedar postrados en el desierto, como les pasó a los que cruzaron el mar rojo.

 

Y para los que aún no se han entregado a Cristo, hay una advertencia: el Dios que echó en el mar al caballo y al jinete, también tiene el poder para arrojar al infierno, Él es temblor y espanto a sus enemigos. Así como los egipcios fueron ahogados, usted será condenado eternamente, no en agua, sino en el fuego que nunca se apaga. Hay un llamado para usted el día de hoy, arrepiéntase de sus pecados, y entréguese a Cristo. Deje a Egipto y sus deleites, y vaya al Salvador, no corra el mismo destino de los egipcios, crea en el Evangelio para que pueda ser librado de la muerte y que unido ahora al pueblo de Dios pueda decir:

 

«Por la fe pasaron el Mar Rojo como por tierra seca; e intentando los egipcios hacer lo mismo, fueron ahogados»



X SU GRACIA: Comunidad Cristiana.


Escucha el sermón del domingo 22 de Febrero de 2026: ¡POR LA FE PASARON EL MAR ROJO!



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